Introducción:
Paramahansa Yogananda enseñó que una manera sumamente poderosa de desarrollar amor, armonía y comprensión en nuestras relaciones con los demás es tratar de percibir la Presencia Divina en cada uno.
Ésta, afirmó, es una práctica esencial para nuestro crecimiento espiritual y para experimentar felicidad duradera, como individuos y como sociedad.
A continuación presentamos algunos textos inspirativos de Paramajansaji sobre cómo podemos cultivar la contemplación de nosotros mismos y de los demás como almas dichosas, como hijos de Dios y verdaderas manifestaciones de la Bienaventuranza del Espíritu.
De las charlas y escritos de Paramahansa Yogananda:
Si hay algo que debes aprender en esta vida es que eres hijo de Dios. Cuando seas consciente de esto, sabrás que cada ser es hijo de Dios en la misma medida en que lo eres tú. ¡Vaya revelación: saber que todas las personas son de Dios, que cada ser y cada cosa que llegan a tu vida provienen de Dios! Cuanto más percibas la imagen divina en todo y todos, más se avivará en ti la conciencia de Dios.
Es Dios y sólo Dios quien, adoptando el aspecto de alma, se ha encerrado en los numerosos seres humanos que ha creado. Y cuando un ser humano ama a otro con puro amor divino, contempla el espíritu de Dios manifestado en esa persona.
El amor divino te permite ver a Dios no sólo en tus amigos, sino también en tus enemigos. Tratas a todos como hijos de Dios. Todos los grandes seres que he conocido son humildes, pues ven a Dios en todo, por cuanto han encontrado la imagen de Dios en sí mismos. Eso es realización.
Puede que preguntes: "¿Cómo puedo aprender a amar a mis enemigos si no soy suficientemente fuerte para hacerlo?". Mi respuesta es: "La constante comunión con el Infinito a través de los métodos de meditación de Self-Realization Fellowship llenará tu corazón de amor divino, el cual es lo único que te permitirá amar a tus enemigos".
Así pues, el Yoga nos enseña a conocer la naturaleza divina que mora en cada uno de nosotros. […] Cuando, gracias a la perseverancia en la meditación, experimentes a Dios a través de la comunión con Él, tu corazón estará preparado para incluir en su amor a toda la humanidad.
Contempla a Dios en todos, como hago yo. […] Colócate mentalmente en el lugar de los demás y, luego, con suma amabilidad, podrás entenderlos y ayudarlos. No existe gozo más grande.
Concédeme la gracia de poder encontrarte en el templo de cada pensamiento y de cada actividad. Al descubrirte en mi interior, te descubriré en el mundo exterior, en todas las personas y en todas las circunstancias.
Puede leer más fragmentos de los escritos de Paramahansaji sobre cómo infundir más amor, armonía y comprensión en sus relaciones con los demás.
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enero 08, 2026